Opinión

El matrimonio liberal: realidad o ficción.

Lo he escuchado alguna vez -no demasiado- y siempre me he preguntado en qué consiste exactamente, si se trata de una realidad o de ficción… Tras ver un reportaje sobre el tema y sorprenderme con las manifestaciones de algunas parejas/matrimonios, he llegado a la conclusión de que sí existen mentalidades abiertas (¡y de qué manera!). Haberlos, haylos. Perdóneseme una vez más la ingenuidad.

Esta es la opinión de un forero sobre el asunto:

“Matrimonio liberal es aquel que se organiza defendiendo los espacios libres y fundamentales de cada uno. Una pareja ( un matrimonio ) no debe de ser nunca una cárcel. Cada uno tiene sus necesidades individuales : amigos, cultura, diversiones, etc. Y es absurdo meter todo en una relación y utilizarlo los dos. Es un error y un problema que suele acabar con la buena relación de la pareja.

Hay que defender los espacios de libertad de cada uno y procurar encontrar espacios conjuntos para los dos, es decir : nuevos amigos, nuevas diversiones, nuevas sensaciones, nuevas ilusiones conjuntas.

Lo malo de esa libertad en la pareja, es que siempre hay afuera más personas. Y a veces puede suceder que se encuentren otras personas que lleguen a interesar más.

Es el peligro , pero es también necesario ese debate para saber que nuestra pareja es libre y de paso nosotros también. Yo personalmente, no concibo una relación sin esa libertad. Lo otro es una cárcel y las cárceles no me gustan”.

¿Es esa la situación ideal de una pareja? ¿La aspiración de todo ser humano inteligente, moderno y progresista? ¿O simplemente se trata de una excusa, adornada de superioridad sentimental, para flirtear sin descanso y sin compromiso real? Abro el debate.
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19 comentarios

  1. >No creo que sea la situación ideal. Simplemente es una más, ni mejor ni peor siempre y cuando sea de mutuo acuerdo.

  2. >Es ideal si ambos respetan el valor de la libertad propia, la del otro, la confianza mutua…..en fin, que no es fácil. Si se es celoso, lo de la liberalidad como que no funcionaría. Si se es dependiente emocionalmente o muy dominante, se quiere que el otro viva para tí mismo y que no se enrede o no atienda al otro mundo. En un caso no quiere la libertad que le das sino absorberte; en el otro no te va a dejar libertad. Todos podemos evolucionar, querer al otro como posesión pero advertir que ese camino lleva a un mal fin.En fin, son tantas las situaciones posibles. Y en cuanto a los riesgos pues, como la vida misma. Es posible que si uno siente vivir una relación asfixiante, rompa si la oportunidad lo ofrece, yéndose con álguien que le suponga una liberación. Si se es liberal (en el sentido que estamos usando) supongo que también es posible en un momento dado que la multiplicidad de relacions lo lleve a uno a engancharse en un momento dado con otra persona (¿será lo que les pasa a los actores, cantantes y “famosos” varios?). Pero ¿quien tiene seguridades?.Lo importante supongo que es ser coherente. Si uno quiere a una persona y la quiere dejándole su espacio, sus ocupaciones, su círculo de relaciones, lo tiene que hacer sin pensar en las consecuencias negativas.Tantas cosas se pueden decir…….

  3. >”o simplemente se trata de una excusa, adornada de superioridad sentimental, para flirtear sin descanso y sin compromiso real…?”Lo de la superioridad sentimental supongo que es una conclusión sobrevenida tuya o una conclusión que sugieres que sugieren los que defienden la postura liberal. Yo nunca lo había escuchado. Tampoco sé por qué con tanta contundencia se debe desprender que la libertad implícita se usa irrenunciablemente con intención sexual. Qué manía. Qué argumento cansino ¡Siempre reduciéndolo todo al sexo! TODOS conocemos parejas en las que existen celos DE AMIGOS (él con celos de que ella tenga sus amigAs y viceversa). Y TODOS conocemos parejas en las que alguno de sus miembros o ambos no contemplan (por “improcedente”) que el otro pueda hacer planes individuales, así fuera una jornada de senderismo. Es más, no te vayas tan lejos ¡todos conocemos parejas en las que ninguno de sus miembros ENTENDERÍA que el otro necesitase provisionalmente silencio y/o distancia! sin que generase un conflicto del tamaño de la Torre de Hércules.Ser liberal no es llevar tatutado un profiláctico en el brazo, a modo de señal de reconocimiento. Es simplemente no llevar tan ajustado EL ALZACUELLOS.Es que tengo que irme a trabajar, he tenido que expulsar argumentos precipitadamente que si noooooooooo…. 😀

  4. >Lo de la superioridad sentimental (sabía que te gustaría) es una conclusión mía, sí. ¿Acaso quien disfruta de un matrimonio liberal, quien hace uso y bandera de su libertad incondicional, no se siente de algún modo superior… y, además, pretende adoctrinar sobre ello…?Conste que no le quito razón en absoluto a estas personas: de hecho, y tras leer tu exposición -que espero ver ampliada- pienso que tal vez yo goce de un matrimonio liberal y, simplemente, no lo sabía…Porque alzacuellos no llevamos ninguno en absoluto. Ni apretados, ni holgados.Claro que tampoco llevamos tatuajes. No sé si me explico.:P

  5. >Yo creo que para empezar habría que definir con más exactitud en que consiste un matrimonio liberal.

  6. >Pues si te soy sincero no lo sé, no he hecho una encuesta al respecto. Pero no veo motivos para que alguien que goza de un matrimonio liberal se sienta superior a alguien que goza de un matrimonio tradicional.Vaya, yo no me siento inferior por quedarme con un muslo de pollo en su salsa frente a una bandeja con variedades de caviar. Y no es un ejemplo con doble sentido sino literal.Y tampoco me siento superior por disfrutar eventualmente de Mozart frente a quien se decanta por Metallica. Yo al menos no. No dudo que habrá quien sienta que se le revuelve el estómago. Pues nada, un sobrecito de Almax y a ser feliz.:D

  7. >La definición más recurrente iría, insisto, orientada alrededor de la actividad sexual. De modo que sería liberal aquel matrimonio que involucra, en un momento determinado, a terceras personas en la relación (física). El sexo, por enésima vez, ejerciendo de imán argumentativo.Pero es una exposición sesgada del concepto. Viciada, a mi juicio.El espacio, la libertad, se opone por definición a la constricción. De modo que un matrimonio liberal lo sería por eliminar o erosionar el argumento de la obligación por la obligación, la sumisión por decreto, la autoridad de lo socialmente objetivo. Pero existen acuerdos igualmente, existe la posibilidad de traicionar a la pareja ¡por supuesto! y existe la misma pretensión de respeto.”Tradicional” y “liberal” son adjetivos que administran conceptualmente (y con una urgencia que resulta práctica) el mapa de circunstancias de una pareja pero no resuelven el debate de fondo, puesto que el espectro de posibilidades y grados de permisividad entre dos personas puede ser amplísimo. ¿Es liberal un matrimonio que se abstrae alguna vez con juegos de tres personas… pero luego el varón no permite a la mujer tener sus amigas propias o vestirse provocativamente cuando va sola, porque ella simplemente lo desea? ¡por supuesto que no es liberal! ¡y por supuesto que lo es! depende de si lo analizas con un simple detector de esperma o si prefieres hacer una reflexión más amplia y didáctica :D¿Es tradicional el matrimonio en el que el uno sólo vive para el otro y sólo el otro colma el corazón del uno, y viceversa y prosa, entendiendo por prosa cierto testimonio social? aunque luego, sin que el uno lo sepa ni el otro tampoco (ni mucho menos los otros) el otro se imagina que está con todas estando con la una y la otra se imagina a otros estando con el otro. ¡Por supuesto que no lo es! pero ser… lo es. ;)Bueno, pues este pedazo de ladrillo se lo dedico a la otra, a Teresa jajaja. Por preguntar. 😛

  8. >Oh dios mio!…

  9. >Si Teresa es “la otra”… ¿Yo qué soy, la legítima?Esto sí que es una relación liberal… ;)Por cierto, ¿cómo denominamos al matrimonio en el que ella es “una/su santa”, y él se dedica a flirtear y mentir por costumbre con tal de conseguir trofeo? ¿Tradicional, liberal o típico/tópico…?

  10. >Pues después del ladrillo de Monocamy yo me he quedado igual…En el matrimonio que dice Marga donde ella es una santa y el marido flirtea y miente se podría denominar: dos tontos muy tontos.1- Tonta la mujer por seguir con alguien tan inseguro de si mismo que necesita ser reconodio a todas horas por otras féminas (ya que supuestamente el reconocimiento de su esposa no le satisface lo suficiente).2- Tonto el hombre por ese instinto de cazador egoista e inseguro.Liberal, tradicional… yo creo que cada pareja es un mundo y lo que una pareja considera liberal la otra puede considerarla tradicional. Creo que eso hay que dejarlo al juicio de cada pareja y no catalogar a nadie. Personalmente me considero liberal en el sentido de que me gusta obtener y dar espacio a la persona que quiero al tiempo que no me gusta estar supeditada a nadie. Desde el punto de vista sexual pues… sinceramente cuando estoy con alguien sólo deseo tener sexo con esa persona indistintamente de que puedan atraerme físicamente otras (eso no quiere decir que quiera sexo con esa otra persona por muy atractiva que me parezca) Por lo tanto y en mi propia opinión yo lo tengo muy claro. Aunque, por supuesto no juzgaría a nadie ni para bien ni para mal porque tuviera otro tipo de conducta fuera y dentro de su pareja siempre y cuando sea de mutuo acuerdo y ninguno se sienta herido o falto al respeto.

  11. >Pero Teresa: ella no lo sabe, por tanto no es tonta. Quizás sea sorda y/o ciega…¿Tonto él? No sé… se lo pasa pipa, ¿no?Tonta quizás la que sabiendo del cuento, asiente y consiente la tontería, siendo además la tercera en discordia. Pero hay tantas…

  12. >Señorita Teresa, permítame decirle que en eso consiste un ladrillo: en que se lo tenga que tragar sin que le sirva para nada jajajaja.Además tú solita te has respondido: es un tanto estúpido catalogar el matrimonio en tipos, porque cada uno es distinto y realiza valoraciones distintas. Habría miles de tipos. Categorizarlos sólo sirve en realidad para describir su actividad sexual y ya he explicado en el ladrillo que sería una visión parcial. Sesgada.En el ejemplo de Marga, más que si es tradicional o liberal, lo que estaría en entredicho es si realmente se trata de un matrimonio (con la salvedad de lo estrictamente administrativo)…….Marga, tú eres la incondicional 😀 que no sé si era legítima o era “otra” porque no recuerdo bien el vídeo.:P

  13. >No se porque suelen llamarme señorita Teresa, pero siempre que lo hacen suele ser en tono de ligera reprimeda: (voz de académico aburrido)-Señorita Teresa permítame decirle que al contrario que usted opino que bla bla bla…-

  14. >¿Y yo que soy “LA CONDICIONAL”? pues sinceramente prefiero ser “La hipotenusa al cuadrado de Monocamy antes que su condicional” o mejor aún “cadena perpetua entre rejas” antes que tener la condicional…Ay Monocamy, Monocamy…Por cierto el video de Luis Miguel es una mala copia de oficial y caballero. Además que la letra no tiene nada que ver con las imágenes. Creo que el video sólo pretende mostrar el cuerpo bonito de Luis Miguel para volver locas a las quinceañeras…

  15. >Bueno, al final me perdí. ¿Hablábamos todos del mismo tipo de matrimonio liberal o hablábamos de cosas muy distintas entre sí?

  16. >Pues ni idea, Manuel.Si tomamos liberal como definición de matrimonio cuya confianza mutua abre las puertas a parcelas privadas individuales, me apunto. Creo que es lo deseable.Y si lo catalogamos desde un punto de vista prioritariamente sexual, pues también le puede valer… a quien le valga. Siempre y cuando, haya consenso. Yo, en este último caso, no entiendo el por qué final de la legalidad. Pero eso es problema mío, claro.

  17. >La anónima soy yo. Estos dedos tan rápidos… ¡ay!

  18. >Pues yo seré una mujer del crogmanón, pero cuando yo quiero a alguien lo quiero todo todito para mi y soy tan egoista que no quiero compartirlo con nadie más (sexualmente hablando) Además también me molestaría que la otra persona le importara un … pimiento que me compartiera otra persona. Por otro lado creo que un matrimonio sometido el uno al otro no enriquece a la pareja sino que por el contrario la destruye. Es muy típico que uno de los conyugues se someta al otro (de carácter más fuerte o predominante) y que el otro exija siempre… Ante todo debe de haber un equilibrio emocional y compartir los roles. No querer imponer y desear ser impuestos. Hay personas con cierto tipo de temperamentos que tristemente deberían estar solos ya que su fuerza les lleva a supeditar a los demas o por el contrario, si da con otra persona del mismo caracter les lleva a una pelea mortífera y sin final.Por tanto yo creo que la comprensión, la comunicación, la independencia (no depender emocionalmente de nadie) sino ser un aporte y no una necesidad, la generosidad o ausencia de egoismo,… todo ello hace que un matrimonio sea libre, y eso no significa que te tengas que acostar con el vecino con el pleno consentimiento del esposo.De echo puedes trincarte a todo el barrio y estar completamente supeditada a la otra persona…¿NO os parece?

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