Libros, Literatura, Reseña, Viajes

“La mujer del camarote 10”, de Ruth Ware.

“La mujer del camarote 10” es el undécimo libro leído de este 2017, en el que he batido mi humilde récord de lectura (hasta ahora situado en diez/año). Tengo en cola “Persuasión” de Jane Austen, y “Sin noticias de Gurb”, de Eduardo Mendoza, y es posible que aún quepa alguna obra más antes de que no me coma las uvas. Todo tiene su lado positivo, y dejar de escribir regala algún tiempo libre…

Al grano: me ha encantado esta mujer. No la del camarote 10, sino la protagonista, Laura Blacklock, una periodista que las pasará canutas (por no decir lo que rima) a bordo del Aurora, riesgo que yo me ahorraré pues me niego a viajar en barco de aquí a la eternidad... Os dejo la sinopsis de la novela de Ruth Ware, y paso a comentar:

La invitación a un crucero de lujo, que zarpa de Londres rumbo a los fiordos noruegos, es como un sueño hecho realidad para Laura Blacklock, una joven periodista en horas bajas. La oportunidad es doble: no solo podrá contemplar la maravillosa aurora boreal, sino que se codeará con gente influyente que podría ayudarla a reconducir su carrera profesional. Los primeros compases de la travesía discurren conforme a lo previsto: el ambiente del barco es suntuoso, el servicio, de primera categoría, y el pasaje derrocha elegancia, simpatía y dinero. Sin embargo, todo cambia cuando, una noche, un grito aterrador despierta a Laura, quien, estupefacta, observa cómo el cuerpo de una mujer cae al mar desde el compartimento contiguo. Al dar la voz de alarma, la tripulación le asegura que el camarote número 10 siempre ha estado vacío y que no falta ningún pasajero a bordo. Así, con creciente inquietud, Laura comprueba que… nadie le cree. Y lo peor no es que se sienta sola y aislada, sino que una serie de extraños acontecimientos la convencen de que ella puede ser la próxima víctima. (Salamandra).

Laura, “Lo” para los amigos, es un buen icono feminista: tiene miedos y los vence, tiene retos y los enfrenta, tiene aspiraciones y las persigue, y tiene -además- decencia, solidaridad, sororidad, memoria, autocrítica, generosidad y agradecimiento. Es una vencedora nata que ignora serlo, y por ello tiene mi simpatía desde el primer minuto. La acompañan en la aventura (mucho más intrépida de lo que le prometen en un principio) un novio leal e inteligente, una tripulación de avestruces, una muerta anónima, un anfitrión pluscuamperfecto, y unos colegas de profesión que evidencian la parte más cruda del periodismo. No hay que engañarse: nada es lo que parece, salvo la Blacklock. Ella es todo y más.

Nota: si sufres de claustrofobia, lee el libro en espacio abierto. Yo tuve que salir a la terraza tras el fin…

¿Quieres compartir?Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

4 comentarios

  1. Juanjo

    Un poco de misterio e intriga nunca viene mal, y lo de “y dejar de escribir regala algún tiempo libre…”, ya verás como solo es un paréntesis.

    1. ¡Hola, JJ! Ya sabes cuánto me encanta una intriga a mí, siempre que sea en la ficción, por supuesto. Brindo por cerrar pronto el paréntesis.

  2. Manuel

    No he leído este libro, pero sí Persuasión de Jane Austen (todas sus obras hace un par de años) y de Eduardo Mendoza justamente ese libro de Sin noticias de Gurb, me falta por leer, además de la verdad sobre el caso Savolta. Son ambos altamente recomendables.. teniendo en cuenta los condicionantes de la épcoa de Austen y las perspectivas con las que tenía que lidiar una mujer de clase media. Y de Mendoza su humor tan desternillante como entrañable.
    PS.: entro aún como puedo porque mi conexión normal no me deja acceder a tu página. Pero lo acabaré consiguiendo, no lo dudes 🙂

    1. ¡Hola de nuevo! ¡Me alegro de volver a leerte, compañero de lecturas! Hoy domingo me pondré con “Persuasión”, y dejaré a Mendoza para el final del año, y así terminarlo con una sonrisa… 😀

      P.S.: Nunca lo he dudado. Aquí nos seguimos leyendo. 😉

Dejar un comentario

Los campos obligatorios están marcados*