General, Margo, Relato, Semibiográfico

Margo. Los cuernos del toro.


Con una llamada de madrugada, el aire cálido de abril dejó de sonar; corría la primavera de 1986, pero en aquella calle Feria donde su padre había ido a la compañía eléctrica, de repente se apagó la luz. Y con ella, él. Margo cumplimentaría el trámite, en su nombre, al tiempo que maldecía la pertinaz sordera divina. La cornada resultó mortal de necesidad.

El destino se volvió adulto, retirando a la niña de unas oposiciones que requerían de un tiempo precioso, pero protegiéndola con un oportuno trabajo que solucionaría alguna que otra papeleta. La casa, revuelta. La madre, a reinvención. La vida, sin filtros: a palo seco y de un trago con apenas diecinueve… 

Y quiso ese tiempo revolucionar aún más la vida de la joven, presentándole un año más tarde al que se convertiría en amor, marido y padre de sus hijas, mientras él transcurría de forma plácida y cómplice. Se dice que hay un tiempo para cada cosa, y ahora llegaba el de la compensación.

¡Ay si Margo no se hubiera guardado aquella última carta…!

(Continuará…)

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2 comentarios

  1. Manuel

    Tengo la impresión de que en este capítulo nada hay que no sea autobiográfico …..

  2. Sí, Manuel, hasta ahora el más autobiográfico. Pero destila sensaciones que pudieron no ser ciertas en su totalidad… 😉

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