General, Microrrelato

Octubre: el último día.

Yo solía volar en primera clase por todos los cielos de este planeta. Me conocía cada aeropuerto del mundo como la palma de mi mano. Un alto y apuesto ejecutivo, trajeado a medida, con gemelos de oro y maletín de Cartier. Mi tarjeta de presentación era de platino, y mis gustos sobre mujeres, de oro blanco. Premiaba cada nueva cuenta, cada cliente engatusado, con un festín sexual. Diferente cada vez. Me homenajeaba y me idolatraba a mí mismo. Era el mejor. El jefe..

En mi último viaje a Amsterdam, la capital de mis sueños felices, alguien -un maldito diablo-, me recomendó un pub oscuro y semisecreto, cuyo mayor lujo eran sus imponentes chicas: las había de todos los colores, sabores y olores. Mi único problema, aquel 31 de octubre, era decidirme por una de ellas. Recuerdo que estaba sentado tomándome un whisky y observando la belleza femenina, cuando una mujer distinta a todas hizo acto de presencia. De repente apareció y de repente lo vi claro: sería ella. Para mí y para toda la noche. ¿Cuánto suponía? Lo que fuera. No tenía opción..

Me levanté como un poseso y me dirigí a su cuello, donde extasiado pregunté qué debía hacer para tenerla a mis pies, y me devolvió el susurro con una réplica que me calentó y congeló a un tiempo: -“Serás tú quien se arrastre a los míos, y lo serás hasta que yo lo desee…” Entonces me tomó del brazo y me condujo fuera del local. Hacía frío, pero yo no lo notaba: iba como anestesiado por su perfume, su mirada y su seguridad. No era una mujer común, de eso no había duda, y mi ego pronto iba a descubrirlo..

Hoy hace un año de aquello -aunque a mí me parece una eternidad- y sigo en Holanda. Al principio no comprendía lo que pasaba, y gracias a mi reducido cerebro incluso me sentía feliz a su lado, pero un buen día, la mujer que jugueteaba conmigo, me alimentaba y permitía que me paseara lascivo por todo su cuerpo, sonrió, cogió un espejo, y -enfrentándome a él- me lo explicó sin mediar palabra: yo era una serpiente. Y ella, sin duda, una bruja.

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25 comentarios

  1. Manuel

    Oye, el relato entra dentro del erotismo, pero el toque final de misterio y un sutil reflejo de terror, le da una fuerza inesperada.

    Muy bueno.

  2. Sí que tiene su toque erótico-festivo! Muchas gracias, Manuel. 😉

  3. Me pregunto si el personaje lo hubiese evitado, de haber tenido la oportunidad.
    Parece estar satisfecho cuando pasea su lascivia sobre el cuerpo de la bruja. A pesar de la transformación.

  4. Una narración muy elegante con final sorpresa. Elegir chica el 31 de octubre tiene sus riesgos. Lo bueno es que en Holanda no se vive mal.

    Un abrazo.

  5. Triste final después de esa historia entre lúdica y sensual.
    Seguro que terminará por ser unos afilados zapatos de piel de serpiente para la bruja.
    Un abrazo.

  6. Merecido final para un ególatra que nunca supo de límites ni dignidades.
    =)

  7. Gracias a todos por la visita y feliz Halloblogween!!!

    Demiurgo:Interesante cuestión, pero no pudo. Estaba hechizado…

    Maribel: Elegir ya es un riesgo, y si lo dejas para el último día, estás sentenciado.

    Juan L.: Según se mire. Él ya era -en cierto modo- un reptil… Y ahora que lo dices, se me han antojado esos zapatos… 😉

  8. Exacto, Neogeminis. Saludos brujos.

  9. No se puede confiar en lo que vemos a primera vista. A veces hay que profundizar.
    Muy buen relato, que nos va permitiendo descubrir al personaje, a partir de lo que dice ser. Causa cierta repulsa, pero más aún, cuando se muestra tal cual es. En cuanto a la chica… bah! todas tenemos un poquito de brujas! 😀
    Un gusto leerte Marga!
    Besos!
    Gaby*

  10. sindel

    Muy buen relato, tiene de todo, sensualidad, misterio y suspenso.
    La trama es excelente, se va abriendo a medida que se va leyendo y uno va descubriendo la verdad sobre los personajes. El final me encantó.
    Un abrazo!

  11. Sí, Gaby: todas somos mágicas!!! Gracias por tus palabras.

    Sindel: me alegro mucho de esa buena impresión. Un final merecido y justo… Otro abrazo para ti.

  12. Muy buen cuento, diría más bien que ocurrió realmente y “la realidad supera a la ficción.”
    Llegué a tu blog por otro donde me tope con sabias palabras tuyas: “Ante lo absurdo, ante lo sombrío, ante lo tóxico, ante la indiferencia, practica la alegría, la complicidad, la generosidad y la bondad como una forma de rebelión. Desconcierta y haz pensar. Lo negativo se contagia, pero lo positivo también. Esa es la buena noticia.”
    Gracias por tu buena vibra.

  13. Laura Nuño

    Ahhh, ya echaba de menos una bruja en este Halloblogween. Muy buena narración.
    Un besin;
    Lala

  14. Me ha gustado mucho como has ido llevando el relato. Enhorabuena.
    Al final, es la historia del cazador cazado. Y bien merecido. Por pensar que todo tiene precio.

    Un abrazo.

  15. Henrique: genial que me recuerdes esa reflexión, porque a veces la olvido y me dejo llevar por la negatividad reinante. Gracias a ti, por la visita.

    Laura: Las brujas somos (perdón) son imprescindibles en esta vida tan sosa. Otro besín para ti.

  16. Me ha gustado mucho cómo has llevado el relato. Enhorabuena.
    Al final, es la historia del cazador cazado. Y bien merecido por pensar que todo tiene un precio.

  17. Hola Alicia!

    Me gustan los cazadores cazados, los burladores burlados y los timadores timados. Así debe ser. ¡Gracias!

  18. Esther

    Inquietante, aunque todavía no he decidido qué me inquieta más, que existan hombres poderosos carentes de inteligencia, o que hayan mujeres con poder que hacen tan pobre un uso de él. En cualquier caso, es una estupenda historia. Felicidades.
    Un abrazo.

  19. charo

    Pues hurra por la bruja!No me esperaba el final pero le está bien empleado por ir de “sobrao” por la vida.
    Encantada de leerte!

  20. Tanto anduvo buscando placeres por todo el mundo, que su avaricia lo capturo en una condena nada apetecible.
    Me ha gustado mucho.
    Saludos!

  21. Gracias, Esther, Charo e Inma! Confío en volver a leeros por aquí. 😉

  22. Teresa Cameselle

    Un relato lleno de misterio, con un final fascinante.
    Gracias por participar en el Halloblogween.

  23. José Antonio

    Estaba seguro de que el tipo acabaría casado con ella, pero reconozco que arrastrarse es muy parecido. Por cierto, compartimos editorial.

    Un abrazo.

  24. Gracias a ti, Teresa, por tu iniciativa.

    Pues eso dependerá de cómo te vaya en el matrimonio, José Antonio. Y sin distinción de género… Un abrazo.

  25. Precioso, Marga.
    Me ha encantado, como todo lo que escribes.
    Un beso. 😉

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