Ficción., Microrrelato

Socios.

Para J. y F.

-La impresora… que falla más que una escopeta de caña. ¿Y a ti? ¿Te ha dejado algo? Que tienes peor cara que Tito en el entierro de Chanquete…

-¿A mí? ¡Una mala leche que ni con protector! ¿Y ahora qué hacemos, tío?

-Pues mira: está la posibilidad de jodernos, pero hoy no me apetece. También tenemos la opción, una vez superada la felonía, de empezar de nuevo. ¿Qué me dices, socio?

Justo y Fidel sopesan su vida y futuro tras la última jugada de Crisóstomo. A la vista, una oficina más limpia que nunca, en la que solo quedan sueños, ilusiones y esfuerzos rotos, esparcidos por el terrazo. Una sociedad dividida. Unos daños colaterales. Una amistad incinerada.

-Que sí, socio, que sí: que ahora mismo estamos más “quemaos” que los ceniceros del Challenger, pero “Boca de oro” nos ha hecho un favor. ¿Recuerdas todas aquellas ideas? ¿Todos aquellos proyectos que, gracias a él, nunca prosperaban? Pues de repente tienen luz verde. Piénsalo. Empezar de nuevo, con experiencia, es empezar bien.

-¿A los 55, Justo?

-Y a los que nos dé la gana, Fidel. ¿Quién nos lo va a impedir? Lo peor ya pasó.

-¿Pero podremos? Esto nos había costado casi 20 años… y yo ya estoy mayor. No sé si tengo futuro bastante.

-Futuro no tiene un vampiro “mellao”, pero nosotros, sí. Contamos con el respaldo de Constantino. Con la plantilla. Con nuestras mujeres. ¿Te apunto en la cuenta?

-Apunta, mamón. Sabes que te quiero, ¿no?

-Y yo a ti, pero lo de joder era una broma, cabronazo… ¿Mañana a las 8 aquí mismo?

-A las 8 aquí mismo. Tengo un pálpito, tío. Vamos a empezar bien, como tú dices, pero vamos a terminar mejor.

-Ni lo dudes: venga, disfruta de tu último día libre, que vas a estar más “liao” que una pelea de pulpos. A partir de mañana empieza lo bueno.

-Literal…

¿Quieres compartir?Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

2 comentarios

  1. Manuel

    Ojalá en esta sociedad,, Marga, fuese tan fácil resurgir de las cenizas como el ave fénix con los sueños laborales rotos en la edad madura. Así que si algún ejemplo rompe la norma siempre será digno de celebrar..(aunque sea con los globos y confeti que le sobraron a Ana Mato de los cumpleaños de sus hijos, jajaja(

    1. jajajaja… Tan difícil como posible, Manuel. Ya te digo que este microrrelato está basado en hechos reales, y estos merecían su correspondiente versión novelada, pero muy ajustada a lo acontecido. Ojalá Crisóstomo (y todos los Crisóstomos del mundo con él) tenga oportunidad de leerla, y haga el acto de contrición correspondiente. Sus socios no merecen menos.

Dejar un comentario

Los campos obligatorios están marcados*