Familia, Futuro, Igualdad, Personal, Reflexiones, Sueños, Vida

El Amor real (lo demás es cuento).

¡Ay, Amor! que cantaba Víctor Manuel; ¡Ay, Amor! que tanto, tantos,  confunden. ¡Ay, Amor! tan sagrado y pagano a la vez… Ahora que febrero te trae a colación, con todas las fanfarrias de lo cursi y lo grana, yo quisiera hablar de ti del modo en que te sentimos. Del modo en que te vivimos, así, de tú a tú… Y es que, Amor, ambos te sabemos real cuando:

Uno se encuentra enfermo o convaleciente, y el otro no espera ni un momento para estar a su lado; para ayudar y traer todo tipo de medicinas, y demás avituallamientos que alivien la estancia…

Otro desea salir y recibe la correspondiente propuesta del uno, como si el que lo quisiera fuera este que -oh, casualidad- habla de ir al sitio que prefiere el primero…

Uno tiene antojo antiguo de un capricho muy costoso, y el otro ahorra en secreto durante años para satisfacerlo…

Otro adora las escenas del pasado, y uno se afana por recopilarlas para él en DVD…

Uno cocina y otro friega. Uno dice y otro hace. Y viceversa…

Uno y otro van de tiendas, y cada cual mira por y para el compañero…

Otro y uno se defienden públicamente de terceros malintencionados…

Uno que pasa de fútbol programa el partido en TV, porque sabe que al otro le gusta…

Otro que pasa de películas profundas, avisa al uno para que no se las pierda…

Uno y otro planean escapadas, porque no le encuentran sabor al viajar en soledad…

Otro y uno recuerdan fechas especiales y las celebran…

Uno y otro siguen teniendo citas (entre ellos…).

Otro y uno creen en el compromiso; apuestan por el suyo y se casan.

Uno y otro se facilitan el encuentro con las familias de origen. Y con sus amigos, de forma individual e independiente…

Otro y uno se apoyan mutuamente en sus proyectos vitales. Uno y otro se reconocen el esfuerzo, al margen del resultado…

Uno y otro trabajan por poder envejecer juntos donde siempre han deseado, rodeados de las mariposas eternas, y siendo visitados por sus hijos (¿y nietos?)…

Otro y uno, uno y otro se aman, confían, se respetan, se protegen, se cuidan y se valoran. Como siempre dirá Lope, esto es Amor: quien lo probó, lo sabe. 

Lo demás es cuento.

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4 comentarios

  1. Manuel

    En este caso, creo que sobran las palabras y bastan los buenos deseos. Incluso diría que el feliz dia de mañana
    xa viene dado por defecto como dicen (mal) los informáticos.
    Felicidades….

    1. Gracias, Manuel. Se escribe mejor lo bonito, pero no creas que no hay problemas «en el paraíso», jajaja… Espero que no suene a presunción (dime de lo que presumes…), y sí a buenos consejos desde la experiencia, para aquellas parejas nuevas, jóvenes, que aspiren a hacerse mayores juntos. Hoy todo es tan inmediato y fugaz (duran lo que dura el brillo), que una voz distinta, reivindicando el amor auténtico/maduro, tampoco está mal.

      ¿Una queja? ¡¡No me lee!! 😀

      1. Manuel

        ¡¡¡No me lo puedo creer, jajaja!!!!
        Efectivamente, nadie es perfecto.

        1. Se lo tenía que pedir expresamente, pero ahora que no lo hago, «pasa» de mis escritos… ¡Cosas peores! Lo cierto es que en mi familia no están mis seguidores. Sus motivos tendrán ¿no? Un abrazo, Manuel… ¡por leerme! 😀

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