Ficción., Recalato

«Un placer para la vista».

Cuando acabes la dejas fuera, al aire libre, que respire y asiente su rosáceo natural; tan hermosa como está que da gusto mirarla y recrearse, para luego entornar los ojos y fantasear con cada pliegue y detalle, sus recovecos, sus luces y sus sombras, su adictivo aroma… Me va a dar igual que me digas lo de siempre: que a tu severa madre no le gusta que lo hagas, y mucho menos que la enseñes, pero soy tu mujer, Diego, y llevo razón cuando afirmo que esta última pintura es tu obra definitiva, y que la Orquídea Mariposa nos hará ricos.

¿Quieres compartir?Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email

Dejar un comentario

Los campos obligatorios están marcados*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.